Reviento
Y reviento si veo el momento en que escribes un cuento
y tengo que creerlo, ¡qué no soy un puerco vestido de preso!.
Que pinto sonetos, después me los bebo. Y cruzando
el umbral que separa a locos y cuerdos,
me orino y decido que no pertenezco a ningún vertedero…
De almas confusas que imploran “te quieros”
y rezan a un dios verdadero, que no tiene agallas
de rendir de nuevo oportunidades a perras en celo…
Sólo me arrodillo a la altura del vicio
que marca caminos de fuego, que sigo al compás
de un tambor traicionero.
Retumbo en el alma de quien no comprendo…
Y lloviendo amanece de nuevo y disparo alegrías
que son terciopelo… que son terciopelo.
Albertucho - Reviento.

