Que Se Callen Los Profetas
Que despeinando el sinmotivo
no hay destino que esposao en mi camino
reverdezca mi falta de realidad.
Que si abrazo es porque quiero;
malo o bueno, yo decido mi quehacer
y no quiero vistas desde fuera de mi piel.
Excusa vieja es aceptar que hay una fuerza
que controla tu verdad.
Que más misterio hay en tus ojos, niña,
que en el cielo y en el mar.
Caigo al fondo de un siniestro que es tan nuestro
como de la humanidad.
Toco fondo, no respiro, me estremezco…
pero huelo a soledad.
Pero huelo a soledad
y voy haciendo el camino
con el mismo cemento
que expulsa de dentro
el que no tiene sino.
Pero huelo a realidad
y sigo siendo una estafa
que se vuelve locura
las noches oscuras
y te vende el presente
y le da de comer.
Si miro al cielo y no hay figuras en las nubes…
¿para qué mi respirar?
Si veo que daño los oídos del poeta,
más me gusta mi cantar.
Que duele dentro, no es un cuento, es escarmiento
y falta de honestidad.
Y que se callen los profetas, que mi incrédula viñeta
no quiere saber si hay más,
que no le importa el que vendrá.
Que no le importa el qué vendrá
y voy haciendo el camino
con el mismo cemento
que expulsa de dentro
el que no tiene sino.
Pero huelo a realidad
y sigo siendo una estafa
que se vuelve locura
las noches oscuras
y te vende el presente
y le da de comer.
El mundo lucha por tesoros, estandartes,
religiones y demás…
y me aplasta las palabras con su peso
un gran monstruo material.
Y la masa absurda compra, come y muere,
deformes bailan al son.
Mundo imbécil de infelices ignorantes
que no tienen opinión.
Muere sangrante la inquietud,
y voy haciendo el camino
con el mismo cemento
que expulsa de dentro
el que no tiene sino.
Pero huelo a realidad
y sigo siendo una estafa
que se vuelve locura
las noches oscuras
y te vende el presente
y le da de comer.
————————
Albertucho - Lunas de Mala Lengua (2006)

