Bueno, ya que hace tiempo que no escribimos, procedamos:
Después de dos semanas sin ir a clase, los problemas de conciencia por fin han desaparecido tras haber asistido hoy, precisamente el día en que se suspenden las clases y sólo voy a una simple hora. En un principio falté por la resaca de Halloween, y desde entonces todo han sido altibajos. Un congreso en la Facultad por el que había que faltar tres días me inspiró a hacer puente, y ayer no vine simplemente porque no quise. En fin… pasaré a relatar el fin de semana que ha sido de lo más interesante.
Todo comenzó el Jueves con el cumpleaños de una amiga, Conso (¡felicidades!). En mi grupo de amigos, no sé por qué pero me encanta, tenemos la iniciativa de hacernos regalos originales por nuestros cumpleaños -en mi caso me regalaron el almanaque que ya incluí, y de este mes intentaré incluirlo ahora en la cabecera-. En su caso, le regalamos un cómic donde los protagonistas éramos nosotros. El fin de semana que viene lo subiré aquí si tengo ocasión, aunque tendría que escanearlo porque es artesanal, y colorearlo me ayudó a recordar mi época de niñez (aunque tuvimos que pringar toda la semana…). El regalo le encantó, se meó de risa y eso no tiene precio ninguno. A continuación, procedimos a salir a una de las discotecas más pijas de Sevilla, Theatre. Vimos a jugadores del Betis como Contreras, Rivas (y otro que no recuerdo). No me extraña que les vaya tan mal, saliendo un jueves…
Al día siguiente, conuna resaca alucinante, aparecieron en el piso dos amigas de Luismi (uno de mis dos compañeros), que nos “convencieron” para quedarnos en Sevilla en lugar de ir a Jerez, y salir por ahí (de nuevo de pijo). El viernes preferimos quedarnos en el piso por consenso, y compramos una cantidad considerable de cerveza que cayó en breve. Por consiguiente, se produjo un suceso lamentable: CDs volaban por el aire mientras un DVD era caído al suelo por Manu (mi otro compañero). DVD que tenía menos de un mes de vida, DVD con el que nos quedaba por ver 20.000 películas, ese DVD. Con el consiguiente ataque de risa general y el consecutivo arrastre por el suelo de Willy (Vito Corleone en la foto de El Padrino) y mío. Fué uno de los descojones más grandes e impresionantes de mi vida, irrepetible. Ver a Manu con un trozo de DVD en cada mano mientras pronunciaba las palabras “No está roto…” vale mil veces más que el precio del DVD. Por fin, se consiguió encajar (a golpes) el DVD y afortunadamente vuelve a funcionar. Las palabras siguientes de Manu tampoco se quedan atrás: “Es que yo sé caer las cosas bien…”. Sin comentarios.
A continuación, mientras yo dormía por fin plácidamente en mi cuarto, me dió por salir a mear y mi panorama del salón fué impactante: luces parpadeando, neones, una persona haciendo el pino (mi piso es de MUY reducidas dmensiones), otra persona muerta en el sofá, gente bailando… se había organizado de forma espontánea en mi piso UNA RAVE!!. A la que -qué se le va a hacer, a quién queremos engañar…- me uní.
Con la resaca de tarde del día siguiente surgió el plan -frustrado por el gremio de porteros de discoteca- de salir de nuevo. Hicimos botellón cerca de la discoteca (solos, ante la mirada atónita de la gente) y charlamos incluso de la vida. A la vuelta inevitable al piso, se produjo una nueva situación surreal: toqué mi primer concierto (ante tres personas). Yo sin voz, ante gente que no conocía (en ese momento aún no), con la Camarona (guitarra barata con más de 12 años y muchas historias que contar). Bueno… lo hice, y no me disgustó. Con la primera canción, una de las chicas salió llorando. Con la segunda, Manu me dió un abrazo (gracias hermano). Con la tercera, la chica no aguantó y se tuvo que ir de la habitación porque no paraba de llorar.
Balance: tengo que componer canciones más positivas. ¡Pero no me salen!. Ayer falté a clase intentándolo, sin conseguir nada…; para hoy tengo algunas ideas mejores.
Despedidas emotivas, nuevas amistades, promesas de una visitilla a Extremadura, cansancio… un fin de semana cuanto menos, curioso.
P.D.: No he podido subir la foto de este mes; lo intentaremos para la próxima.